Miles de turistas visitan cada año las playas de México, pero sorprendentemente muy pocos saben que nuestro país es el cuarto lugar mundial por su cantidad de especies diferentes de plantas y animales. México ocupa únicamente el 1.5% de la superficie del planeta, pero tiene más del 10% de las 1.7 millones de especies conocidas.
De entre los más de 170 países del mundo, tan solo 12 de ellos albergan entre el 60-70% de la biodiversidad total del planeta. México es el primer lugar en el número de especies de reptiles (640), cactus (30,000) y pinos (44). Es el segundo lugar en especies de mamíferos (450), cuarto en anfibios (330) y plantas vasculares (las que tienen tallos, hojas y raíces) y décimo en aves (1,000). Se han descrito más de 65,000 especies de plantas y animales en México pero, como normalmente ocurre en los países subdesarrollados, la mayor parte del país no ha sido inventariada, por lo cual solo podemos estimar las cantidades totales. Actualmente el cálculo más aproximado indica que en México existen más de 200,000 especies diferentes.
¿Sabías que…
México es uno de los puntos de origen más importantes de plantas cultivadas del mundo?
La asombrosa biodiversidad de México se basa, entre otras causas, por su ubicación entre Norte y Sudamérica. Fue hasta hace poco tiempo, en términos geológicos, que estas dos masas continentales se unieron. Antes de esto, en ellas evolucionaron especies totalmente distintas durante millones de años y, al unirse en un punto que actualmente ocupa nuestro país, muchos animales pudieron viajar de un continente a otro. Debido a que muchas especies están adaptadas únicamente a condiciones tropicales, su rango migratorio termina en México, por lo que el número de especies presentes se incrementó.
La mala noticia es que de las especies conocidas, México tiene a 242 en peligro de extinción, 435 consideradas amenazadas, 244 consideradas raras y 85 sujetas a protección especial. México tiene una tasa de deforestación de medio millón de hectáreas anuales, una de las más altas del mundo.
Se encuentra en la selva baja caducifolia de la región costera de Playa Blanca, Guerrero. El clima es tropical, cálido sub-húmedo, con una precipitación promedio anual de 1100 mm. Hay una sequía prolongada desde Noviembre hasta Mayo, seguida de una temporada de lluvias durante los meses de Junio a Octubre. Una característica peculiar de esta selva es que la enorme mayoría de los árboles pierden las hojas durante la temporada de secas; asimismo, no es fácil que estas selvas se incendien de manera natural; algunos científicos consideran que ciertos compuestos presentes en las hojas secas y la madera pueden inhibir la combustión.
Aquí los árboles no crecen tan cerca unos de otros como en las selvas húmedas, por lo que llega más luz al suelo de la selva, especialmente cuando las especies deciduas han perdido su follaje. Esta disponibilidad de luz en el suelo provoca un crecimiento vegetal inferior muy denso.
Estas selvas son conocidas por su elevado número de especies endémicas de plantas, reptiles, mamíferos e invertebrados. También son un refugio para muchas de las especies raras y en peligro de México, ofreciéndoles recursos alimenticios y protección.
La costa del Pacífico de México ha sido explotada intensivamente por el hombre. Vastas extensiones, alguna vez cubiertas por la vegetación original, han sido limpiadas para ser utilizadas como campos agrícolas y ganaderos, y para el desarrollo de comunidades. Entre otras amenazas a las especies nativas podemos incluir la tala comercial, la cacería indiscriminada para consumo o para protección de animales de granja, y el tráfico ilegal de especies silvestres.
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